Diagnóstico doble en la adolescencia

Con frecuencia los adolescentes son referidos a tratamiento por abuso de sustancias, pero no son enviados a un profesional de salud mental que pueda hacer un diagnóstico y dar el tratamiento adecuado a la verdadera causa que ocasiona el abuso de drogas y alcohol.

Los familiares y personas encargadas del cuidado de estos jóvenes saben lo difícil que es encontrar un tratamiento para un adolescente que abusa de las drogas o del alcohol, y que al mismo tiempo también está diagnosticado con una enfermedad mental (como el trastorno de déficit de la atención e hiperactividad, depresión o trastorno bipolar). Tradicionalmente los programas que tratan a individuos con enfermedades mentales, no consideran a individuos con problemas de abuso de sustancias, y los programas para quienes abusan de sustancias no están enfocados a atender a personas con una enfermedad mental. Por lo general los adolescentes se ven atrapados en el dilema donde el problema no es tratado de forma correcta.

¿Es común el diagnóstico doble?

La combinación de enfermedad mental y abuso de substancias es tan común que muchos doctores, hoy en día, suponen encontrarla. Los estudios demuestran que más de la mitad de los jóvenes diagnosticados con abuso de sustancias, también tienen una enfermedad mental diagnosticable.

¿Qué causa estos trastornos?

Los profesionales de la salud mental y adicciones creen cada vez más que éstos trastornos son de origen biológico y fisiológico.

¿Qué clase de tratamiento funciona?

Los familiares y las personas encargadas del cuidado del adolescente pueden sentir enojo y culparlo de ser necio y de voluntad débil. Tambien pueden verse lastimados porque el joven traiciona su confianza al mentir y al robar. Pero, es de suma importancia darse cuenta que la enfermedad mental y el abuso de substancias, son trastornos que el adolescente no puede controlar sin ayuda profesional. Los adolescentes con este tipo de síntomas no responden a advertencias simples como “dí no” o “ya déjalo”. La psicoterapia y los medicamentos, combinados con la participación en grupos de auto ayuda y otros grupos de apoyo, son de mucho beneficio, pero aún así, los pacientes son todavía muy propensos a recaer.

Los programas y terapias diseñados principalmente para jóvenes con abuso de substancias, no son recomendados para personas que tienen una enfermedad mental diagnosticada, pues dependen de técnicas de confrontación y se oponen al uso de medicamentos prescritos. Este tipo de estrategias agravan los problemas de las personas con una enfermedad neurobiológica diagnosticada, produciendo altos niveles de estrés que empeoran los síntomas y causando recaídas.

Si su adolescente tiene el trastorno de abuso de substancias:

  • No lo considere como una desgracia familiar, la recuperación es posible como en cualquier otra enfermedad.
  • Anime y facilite su participación en grupos de apoyo durante y después del tratamiento.
  • No se queje, sermonee o de clases acerca del tema.
  • No utilice el “si me amaras”, pues es como si le dijera “si me amaras no tendrías tuberculosis”.
  • Establezca límites y defina claramente las consecuencias de ciertos comportamientos. No tenga miedo de llamar a la autoridad si los adolescentes beben alcohol en su propiedad. Usted puede ser legalmente detenido/a y responsabilizado/a por poner en peligro a menores si no actúa a tiempo.
  • Evite las amenazas, a menos que las haya pensado detenidamente y definitivamente. Si opta por ellas, deberá llevarlas a cabo, ya que amenazas inútiles solo hacen que la persona con trastorno de abuso de substancias sienta que lo que usted dice no es en serio.
  • Durante la recuperación anime al adolescente a pertenecer a alguna actividad escolar supervisada por un adulto, después de clases. Si no puede hacerlo, un empleo de medio tiempo o algún trabajo voluntario puede ayudar a incrementar su auto-estima.
  • No espere una recuperación del 100% inmediatamente. Como cualquier otra enfermedad, existe un período de convalecencia. Anticipe que pueden haber recaídas y temporadas de tensión y resentimiento entre los miembros de la familia.
  • Ofrezca mucho amor, apoyo y comprensión durante el tiempo de recuperación.

¿Cómo afrontar el problema?

Los equipos de asesoramiento y consultas sobre medicamentos y psiquiatría, coinciden al opinar que ambos trastomos deben ser tratados al mismo tiempo. Estudios recientes demuestran que cuando la enfermedad mental y el abuso de sustancias son tratados conjuntamente, los intentos de suicidio y episodios psic162ticos disminuyen rápidamente.

Debido a que las personas con diagnóstico doble no son candidatos para los tradicionales programas de 12 pasos, existe la necesidad de desarrollar en las comunidades programas especiales basados en el principio de manejo de los dos trastomos al mismo tiempo.

Las personas que logran adquirir una positiva y amplia red social, tienen muchas más posibilidades de controlar su enfermedad. También son muy importantes las actividades sanas de entretenimiento.

¿Cuál es el primer paso en el tratamiento?

El primer paso es establecer e identificar el diagnóstico doble. Esto puede ser difícil debido a que los síntomas de un trastomo pueden imitar o asemejarse a los síntomas del otro; por lo que es recomendable acudir a un psicólogo o a un psiquiatra.

Los afiliados locales de NAMI con mucho gusto pueden referir profesionales de la salud mental. Con tal fin, por favor contáctese con la línea de ayuda NAMI al 1-800-950-6264. Una vez que un profesional haya confirmado el diagnóstico doble de enfermedad mental y abuso de sustancias, los profesionales de salud mental y las familias deben trabajar juntos en una estrategia de colaboración para integrar el cuidado y la motivación del adolescente.

¿Cómo son los programas modelo para tratar la enfermedad mental y el abuso de substancias?

Hay un numero creciente de programas modelo. Los grupos de apoyo son un componente importante de estos programas. Los adolescentes se dan apoyo entre sí a medida que van reconociendo el rol negativo del alcohol y las drogas en sus vidas; aprenden a socializarse y a reemplazar el uso de las substancias con nuevas formas de comportamiento, obteniendo ayuda para enfrentar situaciones concretas que se presentan debido a su trastomo neurobiológico (enfermedad mental).

Busque programas que tengan grupos de apoyo para los miembros de la familia y amigos a través de NAMI. Llame ahora mismo al 1-800-950-6264.

NAMI autoriza la reproducción de esta información siempre y cuando se mencione a NAMI como autor (Julio 2005).

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